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La sangre de la niña parte 2


Desde entonces la casa a estado deshabitada y llevaba unos 150 años así cuando mi novia y yo decidimos entrar.


Había cristales rotos y cosas tiradas por el suelo, por causa de anteriores saqueos. Pero lo que más había eran espejos: espejos en la pared, espejos en las repisas y en el suelo. Cuando los iluminábamos a veces nos devolvían una aterradora sombra que después resultaba ser nuestro propio reflejo pero nuestro terror iba en aumento.


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Mientras mirábamos alrededor, empezamos a escuchar un extraño sonido que provenía del piso de arriba. Mi novia lo oyó primero y me hizo un gesto para que guardase silencio. Nos quedamos callados y pudimos darnos cuenta que parecía un extraño lamento de una voz infantil, el más triste que yo había oído nunca.


Todavía no entiendo porque pudimos superar el miedo y subir por la escalera, que estaba completamente negra de oscuridad y de la que solo podíamos iluminar parte de los escalones que íbamos subiendo. Al llegar arriba, entramos en otra habitación en la que podíamos ver algo más debido a que se filtraba un poco la luz de la luna y daba una pálida claridad a la misma. Nerviosos empezamos a acercarnos al lugar desde el que sentíamos que provenía el sonido pero cuando llegamos al sitio- una cama antigua llena de polvo con una pata rota y sin sabanas ni colchón-vimos que no había nada. Fue entonces cuando al darnos la vuelta vimos reflejada en el espejo la imagen de la niña. Estaba como si encontrase sobre la cama y en los estertores de la muerte, con salvajes espasmos-se movía como loca…peor que la chica que sale en la película del exorcista- y escupiendo sangre.


Cuando vimos eso salimos corriendo de allí. Aun en completa oscuridad con seguimos salir, después de chocarnos y tropezar con muebles y espejos. Cuando conseguimos salir, los dos nos quedamos, completamente blancos y agotados, sentados en la esquina de una calle cercana. De repente, mi novia señalo hacia mi pecho, y al mirarme vi que sobre mi camisa había salpicada sangre. Lo primero que pensé es que era la sangre de la joven moribunda. Sin embargo, ella también tenía mucha sangre en su blusa y también asumimos que era la sangre de la niña


Chantal Goncalves


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