Síguenos en YouTube:
-- CERRAR --
Paparoni criticó informe sobre desnutrición de la ONU: “Las cifras de hambre son más graves” | “Estamos cansados de promesas”: Transportistas exigen respuestas por escasez de repuestos | Por esta razón restringirán el paso vehicular en la autopista Francisco Fajardo | Por problemas de salud, Gilber Caro levantó huelga de hambre | CNE elimina captahuellas para elecciones regionales del 15Oct | Familiares de Carlos Andrés García rompieron el silencio: “Sebin decía que ACV era fingido” | Maduro propone “cortarle la cabeza” a quien no terminó un CDI en Ciudad Caribia | El cargo que pediría Maduro si no fuese Presidente | La “piscina” de agua marrón en la avenida Páez de El Paraiso tras fuerte aguacero (Imágenes) | Lo que conversaron oposición y chavismo en Dominicana |

Cambio ropa por comida: la nueva alternativa de las mujeres venezolanas

Centrifugador de ropa Arno. 3000 revoluciones por segundo
Compartir en Facebook

“Te cambio esta blusa por dos paquetes de leche”. Aunque suene un chiste, ésa es la nueva alternativa de algunas mujeres caraqueñas, quienes ante la necesidad de encontrar alimentos de la cesta básica y a fin de evitar hacer largas colas tomaron la iniciativa de salir de sus viejas prendas de vestir a cambio de comida.


Luisa Torres, tiene 32 años y trabaja como docente en la gran Caracas. Antes su contextura era gruesa, pero por “la dieta de Maduro” su peso bajó de manera significativa, al punto de que perdió la mayoría de sus pantalones y blusas.


También puedes leer: Paparoni criticó informe sobre desnutrición de la ONU: "Las cifras de hambre son más graves"

“He tenido que cambiar mis blusas que ya no me quedan a cambio de leche o harina PAN, porque para poder sobrevivir en este país debo trabajar bastante y no tengo tiempo para hacer colas (…) Ya cuando salgo del trabajo me debo ir a la casa y tomar dos autobuses”, relató.


Indicó que incluso ya existen cuentas en Instagram donde puede enviar de forma privada la prenda de vestir sin ningún costo. Solo debe dar a conocer lo que pide a cambio, si es leche, harina PAN, papel sanitario, arroz, pasta, desodorantes u otros productos.


“Es la manera en que he sobrevivido y puedo darle el tetero mis chamitos, de otra forma imposible. Lo que no se es qué va a pasar cuando se me terminen esas blusas que ya no me quedan, porque ya he cambiado más de seis”, comentó la docente, quien ante el alto costo de la ropa y las prioridades que tiene se le hace imposible sustituir su armario.


Como ella, son muchas las mujeres que han optado a formar parte de esta iniciativa: una opción para “resolver” de manera rápida en un país donde reina el hambre, la pobreza, la inseguridad, pero si sobra la creatividad, el talento y las ganas de seguir adelante por un mejor futuro.


 


 


Irbin Aranguren
Visitas:


Déjanos un comentario

Relatos del mal: Matilde el ánima de Sabana Grande

FOREST MACHINE RODEO - Meanwhile In Finland EP 1