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Sabes en que consiste BAR MITZVA Y BAT MITZVA

Del libro “el ser judio” del harav hayim halevy donin.


Un niño alcanza su mayoría de edad religiosa cuando cumple su décimotercer cumpleaños según el calendario hebreo. Una niña alcanza su mayoría de edad religiosa al cumplir su décimosegundo cumpleaños según el calendario hebreo.


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Un niño que alcanza esta edad es conocido como Bar Mitzvah; una niña es llamada Bat Mitzvá.. Estas palabras significan, ‘sujeto a los pre­ceptos” e implica que una persona que alcanza esta edad ya no es considerada por la ley judía como un menor, sino como un adulto. Si se le acuerdan nuevos privilegios y derechos religiosos, es porque asume la entera responsabilidad por la observancia de todos los preceptos y man­damientos.


Para marcar este momento decisivo desde el punto de vista religioso en la vida de un niño judío, se acostumbra otorgarle la oportunidad de cumplir en forma pública una mitzvá que hasta ese momento no estaba obligado a realizar. Esto generalmente toma la forma de ser convocado a la lectura de la Torá para recitar las bendiciones apropiadas. Esta misma forma de honrar en la sinagoga se extiende en toda ocasión significativa de la vida de una persona: cuando uno se casa; cuando nace un hijo; cuando una persona supera una enfermedad difícil o peligrosa; cuando se observa el yartzeit, etc.


Se ha extendido la costumbre de llamar al celebrante a la última aliá (maftir) que también exige la lectura de una sección de los Profetas (Haftará), para otorgarle así un papel más importante en el servicio.


Diferentes comunidades tienen distintas costumbres acerca de lo que el jóven está llamado a hacer. Esto va desde el honor de una aliá hasta la conducción de parte o de todo el servicio religioso. Cuando el celebrante es un estudiante de yeshivá es de práctica que pronuncie un discurso de exégesis sobre algún tema bíblico o talmúdico. Mucho depende de la base educacional del niño, así como de las normas que se siguen en la comunidad.


El Bar Mitzvá no es una confirmación ritual mística que confiere de alguna manera la “judeidad” al niño. Como se indicó más arriba es un término religioso y legal que implica la llegada a la madurez. El niño llega indefectiblemente a esa madurez, sea que se señale o no la ocasión de alguna manera formal. Los honores que se brindadan a un Bar Mitzvá en la sinagoga forman parte del servicio regular y no difieren de aquellos que puedan brindarse a cualquier adulto judío en cualquier otra ocasión. Celebrar el Bar Mitzvá en una sinagoga testimonia por lo menos que el niño tiene alguna instrucción religiosa básica.


Debido a que las mujeres no participan en la conducción de un servicio sinagogal, no se ha desarrollado ninguna ceremonia tradicional para marcar el momento en que una niña se convierte en Bat Mitzvá. Sin embargo, en la actualidad algunas familias, escuelas religiosas y sinagogas, tratan de celebrar de alguna manera este momento decisivo en la vida religiosa de una joven. No existe ninguna objeción a estas innovaciones siempre que las formas desarrolladas no estén en contradicción con la Halajá.


La naturaleza y amplitud de las festividades que acompañan a un Bar Mitzvá dependen de las costumbres locales y son reflejo del gusto personal o de los recursos de la familia. Pueden extenderse desde una simple recepción después de los servicios en la sinagoga, hasta una fiesta lujosísima al día siguiente. Cuando las festividades se celebran de una manera que violan no sólo el espiritu del judaísmo, sino también sus preceptos y valores específicos, la celebración únicamente logra secularizar el acontecimiento, disminuyendo su significado religioso, no sólo frente a los invitados, sino especialmente frente al joven mismo. Cuando pasen los años, un joven serio e inteligente recordará esa ceremonia como una farsa religiosa. Esto debe conducir a los padres a resistir la tentación de transformar un Bar Mitzvá en una fiesta de cumpleaños ostentosa y de gala para un niño de trece años.


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