Tucucu.com
20 diseños originales para decorar tus uñas | El alerta de las Transacciones ¿COBROS REPETIDOS? | Grupo AMAZONIKAL llega a la escena musical con “Vicio” | Foto y el alcohol el nuevo reto visual y viral | Dark Golden el nuevo estilo de mechas parecido a las californianas. | Crisis de salud en Venezuela es responsabilidad del Gobierno Nacional | Voy a ser papa! Y ahora que debo hacer ? | Síntomas de la Otitis, que debes tener en cuenta siempre | La banda Saurom estrena el disco «La Magia de la Luna» | Física de levitación por magnetismo para hacer funcionar los trenes |

El crustáceo que propina golpes comparables a balazos



Las gambas mantis, que son crustáceos de unos 10 centímetros de largo (unas 4 pulgadas), presentes en aguas tropicales, tienen apéndices que usan para propinar golpes tremendos con los que pueden perforar caparazones de cangrejo y conchas de ostra. Esta singular estructura de ataque es capaz bajo el agua de una aceleración mayor que la experimentada por una bala del calibre 22.

Publicidad:

También puedes leer: ¿Por qué brillan las luciérnagas?

Con unos cuantos de estos «disparos», la singular gamba puede destrozar los robustos materiales con los que se acorazan sus presas, materiales que han sido estudiados durante décadas por su gran capacidad de resistir impactos. Obviamente, ante la singular gamba mantis, el interés de bastantes ingenieros se está ahora trasladando cada vez más hacia este singular animal.

Muchas cosas son interesantes en la asombrosa arma que la naturaleza ha desarrollado en la gamba mantis, pero la que más intrigaba al equipo de David Kisailus, de la Universidad de California en Riverside, es la propia resistencia estructural del apéndice, porque, no lo olvidemos, éste soporta los impactos contra objetos tan duros como los citados. Se calcula que durante la vida media de la gamba mantis, conocida también como camarón mantis, esa estructura aguanta unos 50.000 impactos a alta velocidad. En bastantes aspectos, eso es como resistir 50.000 balazos.

Publicidad:

La fuerza en kilogramos creada por el impacto de un golpe propinado por la gamba mantis puede superar en más de mil veces a su peso corporal. Los golpes que asestan las gambas mantis son tan potentes que estas bestezuelas deben ser mantenidas en acuarios hechos de vidrio reforzado para evitar que los rompan.

El motivo del interés de Kisailus y sus colaboradores no es meramente académico, sino también con miras a una aplicación práctica evidente: elaborar un material estructurado igual que el del camarón mantis permitiría fabricar armaduras corporales ultrarresistentes pero poco pesadas, destinadas a policías, soldados y otros profesionales que necesiten este tipo de protección.

La investigación realizada por el equipo de Kisailus ha revelado que el apéndice-taladro tiene una complejidad estructural enorme. Consta de tres regiones especializadas que funcionan juntas para conformar una estructura más firme que muchas cerámicas artificiales especiales.