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¡Verdadera amistad! Un perrito espero durante 6 meses a una azafata alemana


¿A quién no le gustaría ser una azafata?, Poder viajar por cuestiones de trabajo, conocer lugares nuevos cada cierto tiempo y lo principal: Hacer nuevos amigos en cada viaje. 


¿Suena estupendo verdad?. Sin embargo, debes recordar que por su inconsistencia en un solo lugar, la mayoría de las azafatas son solteras y no tienen un hogar formado, ni un esposo, ni hijos porque no tienen suficiente tiempo para atenderlos. Incluso, las azafatas solo tienen amigos de “momentos” y no amigos verdaderos.


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Así es la vida de Olivia Sievers, un azafata alemana que viajó a Argentina por su trabajo y tuvo que durar allí un par de días. Cuando Olivia caminaba por la calle vio un lindo perrito que estaba triste y que la miraba mucho, lo que a ella le causó algo de tristeza y decidió jugar un rato con él y le compró algo de comer.


Cuando llegó el momento de regresar al hotel, Olivia se percató que el perrito la estaba siguiendo. Ella no quiso hacerle cariño porque sabía que no podía meterlo al hotel, además de que ella se regresaría pronto a Alemania.


Así pasaron dos días, Olivia salía del hotel y el perrito la seguía. Jugaban, comían y ella decidió llamarlo “Rubio”. Llegado el día, Olivia tuvo que regresar a Argentina y se despidió de Rubio, pero fue como si el perrito no entendiera… Aunque para muchos, el perrito entendió tanto que decidió esperar a que Olivia regresara de su viaje.


“Rubio” aguantó lluvia, sol y hambre frente a la puerta del hotel durante seis meses. Tras pasar ese tiempo, Olivia volvió otra vez a Argentina por cuestiones de viajes y al llegar al hotel, se encontró con la hermosa sorpresa de que “Rubio” la estuvo esperando durante esos seis largos meses.


Ambos se reconocieron y se emocionaron tanto, que la azafata Olivia decidió adoptar al precioso y fiel “Rubio”, ahora ella viaja menos y le dedica más tiempo a su perrito quien se convirtió en “su mejor amigo”. Ambos viven en Alemania.


Stefania Noriega


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