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Evolución y domesticación del perro como lo conoces



Los fósiles sugieren que hace 40 millones de años, durante la última parte del periodo Eoceno (hace aproximadamente 54-38 millones de años). Y en los principios del Oligoceno (hace aprox. 38-26 millones de años), floreció un pequeño carnívoro mamífero llamado Miacis.

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Este pequeño mamífero favoreció las ramificaciones de la cual más tarde ( aprox. 50 millones de años después) se derivarían algunos mamíferos similares entre si como los osos (Urisidae), mapaches (Procyonidae), comadrejas (Mustalidae), civeta (Viveridae), hienas (Hieanidae), gatos (Felidae).

Y perros (Canidae). Durante la parte media del periodo Olígoceno, el Miacis favoreció la aparición del Cynodesmus y Tomarctus, precursores de los Cánidos de nuestros días, la evolución de los cánidos continúa durante el Plioceno (hace aprox. 7-3 millones de años) y el pleistoceno (hace aprox. 3 millones de años) época en la que se da la aparición de lobos, zorros, chacales y coyotes. Pocock R.I. sugiere en 1935 que cuatro tipos de lobos contienen la información genética necesaria para el desarrollo de las razas modernas de perros.

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De hecho el perro moderno es capaz de producir cachorros fértiles cuando se cruza con el lobo. Los cuatro tipos de lobo son: El lobo patas claras asiático (Canis lupus palliepes) el lobo pequeño del desierto (Canis lupus arabs), el lobo lanudo del Tíbet y el norte de la india (Canis lupus laniger).

Konrrad Lorenz, en su libro cuando el hombre encontró al perro emite la teoría de que el perro desciende del chacal (Canis aureus) y algunas razas norteñas como los perros esquimales Samoyedos, Laicas de Siberia, Malamute de Alaska, y algunas otras descienden del lobo.

Las etapas iniciales de domesticación del perro probablemente inician hace 12000 años, al final del periodo Pleistoceno y la edad Paleolítica. Las primeras evidencias del perro domesticado se encuentran en la última parte de la edad Paleolítica en la cueva de Palegwara en Irak que datan 12000 años antes de nuestra era. Por mucho tiempo se especuló si el perro había sido el primer animal domesticado, el descubrimiento, fue la primera evidencia concluyente para darle soporte a lo que se pensaba.

El proceso de domesticación es difícil de trazar debido a que no es posible distinguir al lobo “manso“ de los primeros lobos domesticados. Evidencias razonables de perros totalmente domesticados han sido encontradas en sitios muy distantes entre si como en: Israel (12000 A.P) (A.P. antes del presente), Idaho (10400 A. P), Inglaterra ( 9000 A.P), Rusia (9000 A.P), Australia (8000 A.P), China (6800 A.P), Missouri (5500 A.P).

Los cementerios de perros han sido aceptados como una indicación de que éstos tenían un estatus especial como en Israel, Egipto, México, etc. Varias hipótesis han sido formuladas para explicar el propósito original de la demostración, entre las que se encuentran la del origen religioso, según el cual los perros fueron mantenidos con propósitos ceremoniales o religiosos y gradualmente los fueron domesticando, ya que fueron criándose en cautividad.

En muchas civilizaciones antiguas, los perros asumieron un significado místico y religioso. En el antiguo Egipto los perros fueron altamente venerados y algunos se les consideró sagrados.

De las estrellas más brillantes en el cielo la denominaron, Sirio que es la estrella del perro la cual está localizada en la constelación Canis mayor, la primera aparición de sirio sobre el horizonte regularmente anunciaba el desbordamiento del río Nilo, de esto dependía la prosperidad de las tierras y por lo tanto la supervivencia de la población, sirio simbolizaba prosperidad.

En esta misma época en la religión egipcia, Anubis era considerada una deidad, jugando un papel muy importante en los funerales como el dios con cabeza de chacal, siendo la deidad de las tumbas y el ensalzamiento. En fechas posteriores se construyó Cynopolis; la ciudad del perro, en honor a Anubis.

Desde Egipto se disemino el culto al perro hacia otros lugares, en la mitología griega Hades, la morada de la muerte era resguardada por un perro gigante con tres cabezas similar a los actuales mastines. Los romanos también realizaron cultos a Anubis y Procyon, la estrella menor de la constelación Canis menor.

En el primer siglo D.C. se tiene un escrito de una autoridad romana en agricultura que contiene consejos para la cruza de perros, “Un perro grande y voluminoso y con un ladrido fuerte y sonoro es útil como guardián en la granja, que un perro blanco seleccionado como perro de pastoreo, seleccionando un perro negro que tiene una apariencia mas imponente no es útil como perro pastor.

Los perros en la Roma antigua fueron totalmente domesticados, si bien las razas no eran tan diversas como hasta nuestros tiempos, si tienen la primera calcificación zootécnica de que se tiene conocimiento, dividiéndolo en seis grupos, identificándolos más como perros de trabajo que como perros de compañía:

PERROS GUARDIANES DE LA CASA (VILLATICCI) PERROS DE PASTOREO (PASTORALES PECUARI) PERROS PARA EL DEPORTE (VENATICI PERROS BELICOSOS O DE GUERRA (PUGNANCES O BELICOSI) PERROS QUE VAN TRAS LA PISTA(NARES SAGACES) PERROS QUE CORREN TRAS LA PRESA(PEDIBUS CÉLERES)

Los perros mexicanos no sabían ladrar y eran tan diferentes a los perros europeos que hubo varios historiadores, entre ellos el cronista real de Felipe II, Antonio de Herrera, que afirmaron que el perro no existió en México antes de la conquista. Este magno error no fue exclusivo de los antiguos historiadores y cronistas, ya que persistió la idea hasta mediados de este siglo.

Los perros lampiños no son exclusivos de México, ya que en América del sur también existieron, en cuba y en las Antillas en donde Cristóbal Colón los vio al llegar a la Isla de Sta. Cruz. Por otra parte aún existieron en Paraguay en donde reciben el nombre de Yagua, en Perú donde se conocen como Alco, y en Argentina donde los llaman Pila.

En África, en el Congo y en Etiopía existen perros sin pelo donde reciben el nombre de Perro de arena africano. Existe de igual manera el perro crestón chino, que como su nombre lo indica procede de China y que se diferencia del Xoloitzcuintle por el mechón de pelo que presenta en la cabeza. Muchas razas de perros tienen un árbol genealógico muy antiguo como es el caso de los pequineses que habitaron en monasterios de la dinastía Tang,

La presencia del perro en muchas religiones y ceremonias místicas ponen de manifiesto el apego que se estableció entre el hombre y el perro en muchas de las teorías se establece que esto se debe a cuestiones religiosas y otras tantas a las raíces neolíticas de nuestros antepasados en donde el hombre y el perro convivieran estrechamente.

Pero, como pudo ocurrir este vínculo o domesticación?, posiblemente fue por razones utilitarias en donde el perro se encontraba siempre tras el hombre en sus cacerías esperando un poco de carroña, a cambio de ello el perro comenzó a indicarle el lugar en donde se encontraban las presas y a ayudarle en la cacería con el ataque, más tarde estos perros se encontraban en las cercanías de las cuevas y servían para dar aviso de la entrada de la presencia de extraños de tribus contrarias o de algún animal peligroso, más tarde estos perros comenzaron a procrear cachorros siendo adoptados por el hombre. Es muy probable que por esta relación simbiótica que se domesticó el primer animal en la historia del hombre.