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Los 7 pecados capitales que te impiden ser feliz



El coach y terapista Trent Hand hace una compilación de algunos de los ataques más letales para nuestra felicidad. “Pecados” tan mortales y usuales que generalmente no nos damos cuenta que estamos cayendo en su trampa hasta que un día despertamos y nos miramos en el espejo y no sabemos bien qué es lo que estamos haciendo aquí

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Ser feliz es tu derecho. Y no debería ser tan difícil como te lo imaginas.

1. Compararte con otros

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“La comparación es la muerte de la felicidad.”

Gracias, Mark Twain, por encabezar nuestra lista de hoy.

Él está absolutamente en lo correcto. Cuando sea que empieces a comparar tus logros con los de los otros, no tendrás otra opción más que sentirte infeliz. O te sentirás culpable porque ves a aquellos menos afortunados luchando mientras tú vives cómodo, o te sentirás fuera de lugar porque a los otros parece irles mejor que a ti. Es como una situación negativa para ti en todo sentido.
En vez de esto, enfócate en mejorar un poco cada día.

2. Hablar de tus sueños en vez de realmente trabajar para lograrlos

“La contemplación generalmente hace que la vida sea miserable. Debemos actuar más, pensar menos, y dejar de ver cómo vivimos.” Nicolas de Chamfort

Este genial dramaturgo francés conocía una verdad que se les escapa a muchos hoy en día: el actuar siempre te hará más feliz que hablar.

Aun cuando es una gran idea el hablar acerca de lo que te gusta y tus sueños, si lo unico que haces es hablar, te deprimirás en un lapso muy corto. De hecho, comenzarás a sentirte como si fueras un fracaso. Comenzarás a cuestionarte si alguna vez podrás alcanzar estos sueños de los que hablas, y lentamente dejarás de hablar de ellos.

La mejor manera de curar esto es comenzar a trabajar en tus sueños, al mismo tiempo que hablas de ellos. Me gusta decir algo parecido a “estoy creando una red de lectores para poder convertirme en un vendedor de best sellers. En este momento estoy aprovechando mi tiempo creando una red de fanáticos en Twitter.” ¿Ves lo que hice aquí? Hice una gran declaración acerca de mi meta final asi como definir mi estado actual. Quizás no tenga aun la capacidad de decir que soy un vendedor de best sellers pero sí puedo comenzar a crear una red de fanáticos en Twitter. Al complementar mis palabras con acciones, evitaré tener esa sensación de fracaso.

3. Escuchar a personas que no tengan nada positivo para decir

Las personas negativas te consumen. Es imposible volverse inmune a alguien que se queja en tu presencia. Aun cuando los ignores conscientemente, el simple hecho de estar en la misma habitación con alguien disparando comentarios negativos afectará tu ánimo. La única manera de luchar realmente contra las personas negativas es evitándolas. Es casi imposible levantarle el ánimo a una persona negativa, y aun cuando lo logres por un momento, las posibilidades de que tu amargo compañero vuelva a estar como estaba son altas. Lo mejor que puedes hacer es seguir con lo tuyo y rodearte de gente positiva.

4. Enfocarte en las noticias

“La mala noticia es que sólo la gente mala sale en las noticias porque se nota más.” Javier Bardem.

¿Cuándo fue la última vez que lograste terminar de vez las noticias y te sentiste bien con el mundo? Creo que esto nunca me ha pasado.

En el libro “7 hábitos de personas altamente eficaces”, Stephen Covey destaca que la mayoría de las personas exitosas pasan poco tiempo viendo las noticias. La razón principal de esto es que en la realidad no hay mucho que podamos hacer en relación a los hechos que vemos, lo que acarrea que experimentemos sentimientos de negatividad e impotencia. Al enfocarnos tanto en los problemas del mundo, nos olvidamos de las cosas buenas que podríamos llegar a hacer en nuestras propias comunidades locales.

En vez de preocuparnos por todo lo malo que pasa en el Medio Oriente no nos enfocamos en lo que puedes hacer en tu barrio. ¿Hay niños ahí que quizás necesiten un tutor? ¿Puedes llevarles comida a ancianos? Quizás puedes organizar un proyecto de embellecimiento del barrio, algo que beneficiará a todos alrededor tuyo. Al enfocarte en la influencia que puedes generar a nivel local, lograrás un impacto mucho más grande que el que se pudiera lograr simplemente mirando las noticias del mundo y luego hablar con tus amigos acerca de lo malas que están las cosas. Además, serás mucho más feliz.

5. Decidir que alguien más necesita cambiar

“¿Y por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano, y no echas de ver la viga que está en tu propio ojo?”. Jesús (Mateo 7:3)

Independiente de tu creencia religiosa, no se puede negar la sabiduría de Jesús. ¿Has pensado alguna vez lo mejor que sería tu vida si tu esposa/colega/hijo pudieran arreglar sus problemas solos (o que dejaran que tú los arreglases por ellos)? No estás solo. Según lo que vemos nosotros, este fenómeno ha existido durante por lo menos 2000 años e incluso más, me atrevo a decir.

Es tan fácil mirar a alguien y ver lo que están haciendo mal. Lo difícil es mirarnos a nosotros mismos y ver cómo podemos mejorar. A medida que la fecha de mi propio matrimonio se acerca, me encuentro diciendo la siguiente oración una y otra vez: “Dios, por favor ayúdame a ser el esposo que le digo que soy”. Sé que no siempre cumplo las expectativas que los otros tienen de mí, pero el mejor lugar en el que trabajar soy yo mismo.

En vez de pensar en cómo los otros pueden mejorar, encuentra tus propias carencias y trabaja para mejorarlas. Confía en mí, tienes mucho trabajo por delante como para gastar tiempo intentando corregir a los otros.

6. Pensar que la “felicidad” es un destino que puedes al que puedes llegar

“La felicidad no tiene nada que ver con cosas materiales, o con las circunstancias externas del hombre. Un hombre viviendo bajo la sombra de la lujuria puede estar maldecido, y un hombre en las profundidades de la pobreza puede regocijarse con alegría.” William Barclay.

Mucha gente por ahí dice “seré feliz cuando logre terminar de pagar mi casa”, “seré feliz cuando finalmente nos casemos” o a veces “seré feliz cuando finalmente nos divorciemos.” Esa última duele un poco, pero he tenido clientes que me han dicho eso.

Puesdes tener la idea de que una vez que logres una meta, serás feliz. Me da pena decirte que éste nunca será el caso. Cuando sea que te propongas lograr algo y basar tu felicidad en ese logro, te estarás predisponiendo a una decepción.

La historia está llena de personas que lucharon locamente por obtener dinero, poder, fama o cualquier otra forma de elogio o posesión en la que podamos pensar, solo para finalmente lograr aquella meta y descubrir aquella sensación profunda de decepción. Las personas más inteligentes se dan cuenta que la felicidad se logra sólo a lo largo de la aventura, no al final de ella.

7. Olvidar decir “gracias”

“Generalmente tomamos por sentado aquellas cosas que más merecen nuestra gratitud.” Cynthia Ozick.

Este último pecado es probablemente el que se realiza con más frecuencia. Independiente de cual sea tu situación actual, hay ciertas cosas por las que debieras dar las gracias.

¿Tienes a alguien que te ama? ¿Cuándo fue la última vez que les dijiste cuanto aprecias su cariño? ¿Tienes trabajo y un sueldo? ¿Cuándo fue la última vez que le agradeciste a tu jefe o al presidente de la compañía por haberte dado la oportunidad de trabajar ahí?

Digamos que estás completamente solo, sin dinero, y con una mala salud. Aun así puedes leer las palabras escritas en esta columna. ¿Has pensado en lo afortunado que eres que alguien te haya enseñado a leer, y que ahora tienes la oportunidad de aprender y mejorar porque tienes ese talento? El dejar de parar y agradecer por las bendiciones que recibes te impedirá recibir más bendiciones. O peor aún, las bendiciones que sí recibes no serán reconocidas porque has aprendido a enfocarte en lo que no tienes, en vez de en lo que ya tienes.

Agarra un pequeño cuaderno y llévalo contigo por el día y anota cualquier cosa por la que te sientas agradecido. Te prometo que en 24 horas te sentirás mejor de lo que te sientes ahora.

Evita estos pecados como si fueran una plaga y estarás preparado para ir por el camino de una vida muy feliz.