El matrimonio Hill fue protagonista del primer caso registrado de abducción extraterrestre. Los Hill vivían en la localidad de Portsmouth, en el estado estadounidense de Nuevo Hampshire. Barney (1923-1969) estaba empleado en el correo, mientras que Betty (1919-2004) era una trabajadora social. Al anochecer del 19 de septiembre de 1961, la pareja y la mascota, la perrita Delsey, estaban conduciendo de regreso a la localidad de Portsmouth de unas vacaciones Ya que era tarde en la noche, y debido a que la temporada alta turística de verano ya había finalizado, había pocos automóviles en la carretera mientras viajaban hacia el sur.

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Al sur de la pequeña localidad de Groveton observaron un punto brillante de luz en el cielo. La abducción: Al principio pensaron que estaban observando una estrella fugaz, Mientras Barney seguía conduciendo por la Ruta 3 de los Estados Unidos, Betty pensó que estaba observando un satélite artificial, y le pidió a Barney que detuviese el auto para mirarlo más de cerca, así como para también pasear a su perrita. Preocupado acerca de la posible presencia de osos en el área, Barney sacó la pistola que había escondido en el maletero del vehículo. Betty observo al objeto brillante con unos binoculares a medida que este se movía delante de la cara de la luna, emitiendo luces multicolores dejando fascinada a la mujer. Los Hill habían continuado conduciendo sobre la aislada desplazándose a poca velocidad para poder observar el objeto a medida que éste se les acercaba cada vez más.


Aproximadamente 1,5 km al sur de la pequeña localidad de Indian Head, una gigantesca nave de forma de disco, descendió hacia el vehículo de los Hill, causando que Barney se detuviese directamente en medio de la calzada. Después de abrir la puerta del auto para observar el objeto más de cerca, puso su pistola en un bolsillo y tomó sus binoculares. La nave descendió a unos 25-30 metros sobre el coche. Barney se apartó del vehículo y se acercó al objeto. Usando los binoculares, Barney afirmó haber visto entre unas ocho y once figuras humanoides que estaban mirando desde las ventanas de la nave, pareciendo mirarlo curiosa o inquisitivamente.

Con precisión militar, todas menos una de las figuras se movieron hacia lo que parecía ser un panel de instrumentos, como si fuesen a realizar una tarea importante. La figura restante continuó mirando a Barney y le comunicó un mensaje telepático a este último: “Quédate donde estás y sigue mirando”. En ese instante comenzaron a aparecer luces rojas por los lados de la nave y una larga estructura descendió de la parte inferior de la misma. La silenciosa nave se aproximó a una distancia que Barney estimó entre unos 15-25 metros de su cabeza. De repente, y abrumado por el miedo, Barney se quitó rápidamente los binoculares de su vista y corrió de regreso hacia el vehículo, gritando “¡Nos van a capturar!”. Se dieron a la fuga a alta velocidad, mientras Barney le decía a Betty que mirase hacia el cielo buscando la posición del objeto. Ella bajó la ventanilla y miró hacia arriba, pero sólo vio oscuridad sobre ellos.

Fue entonces cuando Barney tuvo miedo de que el objeto pudiera encontrarse realizando un vuelo estacionario sobre el auto, bloqueándola a Betty la visión de las estrellas. Inmediatamente, una serie de sonidos mecánicos parecieron venir de la parte trasera del automóvil. Betty tocó el metal de la puerta del acompañante, esperando sentir una descarga eléctrica, pero solo sintió la vibración. Los Hill dirían después que experimentaron los síntomas de un estado de conciencia alterado que había dejado sus mentes atontadas y que también sintieron una sensación de hormigueo a través de sus cuerpos. Cuando pasaron a través de la localidad de Plymouth, otra serie de sonidosparecían provenir de la parte trasera del auto. Barney detuvo el vehículo y condujo erráticamente de lado a lado de la carretera para intentar reproducir aquel zumbido. No obstante, no pudo recrearlo. Cuando el extraño sonido hubo terminado, Betty le preguntó a su esposo: ¿Ahora crees en los platillos voladores?”. Irritado, Barney le contestó “No seas ridícula”.

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Recuerdos reprimidos: Perplejos, los Hill dijeron que habían tratado de reconstruir la cronología de los sucesos después de haber observado al ovni por primera vez y de haber conducido de regreso a su hogar. Pero inmediatamente después de haber escuchado el anteriormente mencionado zumbido (que Betty más tarde describiría como “microondas”), sus respectivas memorias se habían vuelto incompletas o fragmentadas, y no podían determinar una cadena de eventos continua. Barney recordó haber dicho “Oh, no, no otra vez”, aunque no logró ubicar dicho comentario en un contexto. Luego de dormir durante algunas horas, Betty se despertaba y colocaba los zapatos y ropa que había usado durante el viaje en su armario. Después, Betty, notó un polvo rosáceo sobre su vestido, pero no tenía idea acerca de dónde este podría haber provenido.Temerosa de haber sido expuesta a radiación, Betty dijo que nunca más volvió a usar esas prendas. Betty comentó que quedaron algunas manchas rosadas sobre el vestido.

Con el paso de los años, cinco laboratorios realizaron análisis químicos y forenses a la prenda. El 21 de septiembre de 1961, Betty telefoneó a la base Pease de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos (USAF) para informarles acerca de su encuentro ovni aunque, por miedo a que la tratasen como mentalmente enferma, se guardó para sí algunos de los detalles. En noviembre de 1961 Betty comenzó a escribir los detalles de sus sueños , para entonces, pesadillas vívidas y recurrentes. En sus sueños, Betty parecía estar luchando para recobrar su consciencia, cuando se dio cuenta de que estaba siendo forzada por dos pequeños seres u hombrecillos a caminar en un bosque durante la noche. Miró a Barney caminando junto a ella, aunque cuando lo llamaba, él parecía estar en un trance o caminando como un sonámbulo. Los pequeños seres tenían una estatura cercana a 1,5 m, y usaban el mismo uniforme. No tenían pelo en sus cabezas y poseían grandes frentes bulbosas. Experimentos en la nave: En sus sueños, Betty, Barney y los pequeños seres caminaban por una rampa hacia una nave con forma de disco de apariencia metálica. Una vez adentro, Barney y Betty fueron separados.

Ella protestó al respecto, por lo que un ser —al que ella posteriormente comenzó a llamar “el líder”— le dijo que si Barney y ella eran examinados juntos tomaría mucho más tiempo realizar las pruebas. Aunque el líder y los otros seres le hablaban en inglés, su dominio del idioma parecía ser imperfecto, y tenían dificultad en comunicarse. Betty entonces soñó que este nuevo ser, similar a los otros, ingresó a realizar su examen junto al líder. Betty llamó a este otro ser “el examinador” y dijo que él tenía modales.El “examinador” le habría dicho a Betty que le realizaría un examen rápido y unas pocas pruebas para constatar las diferencias entre los seres humanos y los seres de la supuesta nave. La sentó en una silla, y se le enfocó una luz brillante sobre ella. El ser cortó un mechón del pelo de Betty. Examinó sus ojos, orejas, boca, dientes, garganta y manos. Guardó uñas de los dedos de la mano de ella. Luego de examinar sus piernas y pies, el ser usó un objeto con forma de cuchillo para raspar la piel y conseguir muestras.

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El “doctor” mando a Betty que se desnudara Le dijo que se recostase sobre una mesa. Diciendo que estaba examinando su sistema nervioso, le pasó un aparato que se parecía a un dispositivo EEG (para realizar electroencefalografías) sobre la parte frontal y posterior de su cuerpo. El “doctor”se limpió sus manos con un líquido y se puso guantes similares a los quirúrgicos. Sacó una aguja hipodérmica de unos 10 a 15 cm de longitud para realizar lo que dijo que se trataba de un examen de embarazo.

Usó un hisopo de algodón mojado sobre su ombligo. Le empujó la aguja hacia el mismo, lo que le causó a Betty un gran dolor, pero el “doctor” le frotó la frente, y pronto el dolor desapareció. Se le dijo a Betty que su examen estaba completo y que pronto ella y Barney serían regresados a su automóvil. Ella comenzó a conversar con el líder, solo para ser interrumpida cuando otro ser irrumpió en la habitación y —aparentemente excitado— habló con el líder en un idioma extraño. Apresuradamente abandonaron el cuarto, dejando a Betty sola. Luego de regresar en unos minutos, el líder examinó la boca de Betty y parecía estar intentando extraerle los dientes. Cuando esto fue infructuoso, el líder preguntó por qué sus dientes estaban fijos mientras que los de Barney salieron de su boca. Riéndose, Betty les dijo que Barney usaba una dentadura, porque los humanos con frecuencia pierden sus dientes a medida que envejecen.

El líder parecía incapaz de entender el concepto de vejez. En el sueño, Betty le preguntó al líder si podía tomar un artefacto o dispositivo de la nave como prueba o evidencia de la existencia de tal encuentro. El líder le permitió tomar un libro grande cuyas páginas estaban llenas de símbolos agrupados en columnas. Entonces ella preguntó al líder de dónde provenían él y su nave. Betty escribió que, en respuesta, el líder en la pared “desplegó un mapa, extraño para mí… era un mapa de los cielos” marcado con numerosas estrellas y planetas.4 Había diferentes tipos de líneas entre algunas de las estrellas que denotaban, según se le comentó, rutas de comercio y de exploración. El líder le preguntó a Betty si ella sabía donde estaba localizada la Tierra en el mapa estelar.

Betty respondió que no, ya que no estaba familiarizada con dicho mapa. El líder entonces dijo que debido a la ignorancia de ella, era imposible explicarle de donde provenían. Betty sugirió que la humanidad desearía encontrarse con otros habitantes del universo y trató de persuadir al líder de anunciar abiertamente su presencia en la Tierra. En medio del pedido de Betty, los seres llevaron a Barney a la misma habitación. Parecía encontrarse en un estado de aturdimiento. Los entes comenzaron a escoltar a los Hill fuera de la nave, aunque estalló una discusión entre ellos en el extraño idioma en el que habían hablado antes. El líder entonces tomó el libro grande que tenía Betty. Ella protestó, diciendo que el libro era su única prueba del encuentro. El líder dijo que él personalmente no se preocupaba si ella se quedaba con el libro, pero los otros miembros de la nave no querían ni que ella recordase el encuentro. Más tarde la pareja fue trasladada al automóvil. Un sueño de Betty concluía con aquella pregunta de ella “¿Ahora crees en los platillos voladores?” anteriormente citada, a la que un irritado Barney respondía “No seas ridícula”. Mientras que Betty pensaba que los sueños podían reflejar sucesos verdaderos, Barney era más escéptico al respecto, pensando que su esposa había simplemente tenido varios sueños vívidos.

Consecuencias de la abducción: En febrero o marzo alrededor de la ingle de Barney aparecieron verrugas que formaban un círculo casi perfecto y que fueron extirpadas quirúrgicamente.” El doctor Simon comenzó a hipnotizar a los Hill el 4 de enero de 1964. Hipnotizó tanto a Betty como a Barney varias veces, y las sesiones duraron hasta el 6 de junio de 1964. Simon realizó las sesiones sobre Barney y Betty separadamente, así ninguno de ellos podía escuchar lo que el otro decía estar recordando. Simon hipnotizó a Barney primero. Sus sesiones fueron a menudo bastante emocionales, con estallidos de enojo puntuales, expresiones de miedo y episodios de llantos histéricos. Barney dijo que, debido al miedo que tenía, mantuvo sus ojos cerrados durante gran parte del supuesto encuentro ovni. Basándose en estas respuestas tempranas, Simon le dijo a Barney que no recordaría las sesiones de hipnosis hasta que estuviesen seguros de que él pudiese acordarse de ellas sin traumatizarse más. Bajo hipnosis, Barney también informó que la tira de los binoculares se había doblado cuando el huyó del ovni de regreso hacia su automóvil. Recordó huir del objeto en el coche, pero que después se sintió irresistiblemente compelido a hacerse a un lado de la carretera, y conducir hacia un bosque. Finalmente vio a seis “hombres” parados en el bosque. Ordenándole a Barney que se detuviese, tres de los seres se aproximaron al auto.

Le dijeron a Barney que no les temiese. Todavía estaba ansioso, no obstante, e informó que el líder le dijo que cerrase sus ojos. Mientras estaba hipnotizado, Barney dijo “Sentía como si los ojos hubiesen empujado hacia mis propios ojos” Barney describió a las criaturas en general como similares a las descritas por Betty bajo hipnosis (no en sus sueños previos). No obstante, describió sus ojos como bastante más grandes, extendiéndose incluso hacia los lados de sus cabezas. Las criaturas con frecuencia lo miraban fijamente a los ojos, dijo Barney, con un efecto aterrorizador e hipnotizante. Bajo hipnosis, Barney dijo cosas del tipo “Sólo los ojos me están hablando” y “Todo lo que veo son estos ojos… Ni siquiera tengo miedo de que no estén conectados a un cuerpo. Sólo están ahí. Sólo están cerca de mí, presionando contra mis ojos”. Barney relató que Betty y él fueron llevados hacia la nave de forma de disco, donde ambos fueron separados.

Llevado a un cuarto por tres de los seres de baja estatura. Barney fue desvestido por ellos y entonces se le dijo que se recostase sobre una mesa rectangular. A diferencia de Betty, la narrativa de Barney del examen era fragmentada, y mantuvo sus ojos cerrados durante la mayor parte del mismo. Se le colocó un dispositivo similar a una taza sobre sus genitales. Aunque no experimentó un orgasmo, Barney pensó que le habían extraído una muestra de esperma. Los seres rasparon su piel e inspeccionaron sus orejas y boca. Le insertaron un tubo o cilindro en el ano. Además alguien palpó su columna vertebral y parecía estar contando sus vértebras. Recordó haber sido escoltado fuera de la nave, y llevado de regreso hacia su automóvil, el cual ahora se encontraba cerca de la carretera y no en el bosque. Aturdido, observó partir a la nave. Barney recordó una luz que aparecía sobre la carretera, mientras decía “Oh no, no otra vez”.

Recordó la especulación de Betty acerca de que tal luz podría haber sido la luna, aunque ésta de hecho se había puesto varias horas antes. En las sesiones de hipnosis de Betty su recuento de los hechos fue muy similares a los de su marido,pero con algunas diferencias. Simon también le sugirió a Betty que dibujase un bosquejo del “mapa estelar”. Ella dudó al respecto, pensando que sería incapaz de representar con precisión o exactitud la calidad tridimensional del mapa que dijo haber visto en la nave. Finalmente, no obstante, ella hizo lo que Simon le sugirió. Aunque ella dijo que el mapa tenía muchas estrellas, solo dibujó aquellas que permanecían destacadas en su memoria. Su mapa consistía de doce estrellas prominentes conectadas por líneas y tres más pequeñas o menos brillantes que formaban un triángulo distintivo. Mencionó que le habían dicho que las estrellas conectadas por líneas sólidas formaban “rutas de comercio” mientras que las líneas puntuadas eran de estrellas con menor tráfico (interestelar).

El Doctor Simon nunca se creyo la historia de la pareja pero aún así sabia que en la historia de los Hill había algo extraño, ambas versiones se parecían demasiado. Los Hill retornaron a sus vidas regulares. Estaban deseosos de debatir acerca de su supuesto encuentro ovni con familiares, amigos y algunos investigadores ocasionales del fenómeno, pero aparentemente los Hill no hicieron esfuerzos por buscar (más) publicidad. Pero el 25 de octubre de 1965 una nota publicada por un periódico lo cambió todo. Un artículo de portada del Boston Traveler decía UFO Chiller: Did THEY Seize Couple?11 (algo así como “Espeluzno OVNI: ¿Secuestraron ELLOS a una pareja?”).

El reportero John H. Lutrell del Traveler había recibido una cinta de audio con la grabación de la conferencia que los Hill habían dado en Quincy Center a comienzos de 1963. Lutrell se enteró que los Hill habían tenido sesiones de hipnosis con el Dr. Simon y también obtuvo notas de entrevistas que los Hill le habían dado a algunos ufólogos. Al día siguiente, el 26 de octubre, la UPI (United Press International) tomó la historia de Lutrell y así los Hill ganaron atención internacional. En 1966, el escritor John G. Fuller obtuvo la cooperación de los Hill y del Dr. Simon, y escribió el libro The Interrupted Journey acerca del caso. La obra en cuestión, que incluía una copia del “mapa estelar” bosquejado por Betty, alcanzó un rápido éxito, y tuvo varias reimpresiones. El fin de la aventura extraterrestre: Barney murió de una hemorragia cerebral el 25 de febrero de 1969 y Betty falleció de cáncer poco más de 35 años después, el 17 de octubre de 2004.

Muchas de las notas de Betty Hill, cintas y otros objetos relacionados han sido colocados como parte de una colección permanente disponible en la biblioteca de la Universidad de Nuevo Hampshire. El mapa estelar que realizo Betty fue estudiado por científicos y profesores del país donde los escépticos abrieron un debate con los no tan escépticos. Unos pensaban que el mapa era muy exacto para haberlo hecho una mujer que no tenía ni idea de astronomía, otros pensaban que el mapa era completamente erróneo.

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